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FLASHY DIVA'S BIO
Tendencias 07/14
Prensa
Pensamiento

"Tengo la situación bajo control.
Domino mi espacio y mi contenido.
Mi vacío hueco.
O los distintos objetos que guardo por docenas.
Siempre sé qué es lo que poseo, lo que puede no estar o lo que falta.
Para estudiar mi fisonomía quizá no haga falta pensar mucho.
Pero visto más de cerca soy casi divino y merecedor de grandes viajes.
Un auténtico compañero de amor y consuelo, reconocimiento, el conocido.
He sido sostenido con la fuerza y pasión amorosa por una dama y sus valores.
Ella me hace subir por mil escalones, sujetándome y sin ignorarme jamás.
Y yo estoy ahí para calmarla, darle equilibrio o ser testigo.
A veces revuelve en mi alma en busca de cosas necesarias, como barritas pintadas y espejos que guardo con cariño.
Busca hacia dentro y allí encuentra mi sagrado espacio interior.
Lleno de barras pintadas y espejos,
soy el bolso de mi dama."

David Roby
Prensa
01/05/2009 - Para Tí

Lujo Se Alquila

Flashy Divas Salió a la luz luego del estreno del filme Sex and the City, pero la tendencia de alquilar objetos de lujo se impone cada vez más. Primero fueron los autos, luego los yates y los jets. El alquiler de carteras de diseñador llega ahora a la Argentina de la mano de la empresaria Ana Alfonzo.
 

Lujo Se Alquila


Qué harías si, por un tercio del precio de una cartera local pudieras tener una original de diseñador, aunque sea por unas horas? La idea se vio plasmada en una escena del filme Sex and the City, que se estrenó el año pasado. En él, Jennifer Hudson -en su papel de asistente de Carrie Bradshaw/Sarah Jessica Parker- alquilaba carteras de diseñador. Ahora esa posibilidad (una tendencia que ya había tomado vuelo en el resto del mundo) ya está entre nosotras. "Mi mundo nunca tuvo que ver con la moda", asegura Ana Alfonzo, creadora de Flashy Diva's, Licenciada en Administración, casada y con un hijo de 3 años, en 2007 Ana acompañó a su marido a un viaje de negocios por Alemania. Fue en una cena empresarial donde quedó fascinada con una cartera de diseñador. "Le pregunté por ella a la mujer que la llevaba, y me sorprendí cuando me respondió con la mayor naturalidad del mundo: 'No es mía, la alquilé por una semana'. ¡Ahí se abrió un mundo!", asegura. De vuelta a la Argentina, Ana investigó sobre este innovador mundo de bolsos de alquiler. "Allí encontré grandes empresas norteamericanas como Bag Borrow or Steal (la N°l, nombrada en el filme) pero no había nada similar en Sudamérica". Su olfato empresario, y un pasado laboral en bancos como analista de créditos que la entrenó en cifras y valores, suma dos a su historia personal como fan -"yo era á esas personas que quedaba con la nariz contra Ia vidriera cuando veía una cartera de Prada", dice-, la llevaron a apostar por un negocio similar en el país. Así, implemento su empresa desde una página en internet -www.flashydivas.com- donde una puede elegir el modelo deseado, que luego llega en un servicio de puerta a puerta. "No se necesita un showroom, ya que es mercadería que está en movimiento y quizá cuando vayas no esté disponible", explica Ana. ¿Los beneficios? Muchos. "Alquilarla para un evento te termina costando menos de la mitad de lo que te saldría una de una marca de calidad local", asegura, quien hoy varía sus accesorios todos los días. Así, carteras de Prada, Miu Miu, Fendi, Gucci, Escada o Jimmy Choo, que en el mercado no bajan de US$ 1.200 o US$ 1.500, pueden ser tuyas por $ 140 los tres días. ¿Lo más caro dentro de su stock de 36 originales? El bolso 'Gaucho' de Dior a $ 570 la semana. Se pueden alquilar por tres, siete, quince días ¡y hasta un mes! Los casamientos son los eventos que más clientas le generan. Lo que comenzó con carteras se expandió y, hoy, Flashy Diva's sumó cinturones, sombreros y anteojos de sol, sin temores a posibles deterioros. "Nada volvió dañado. ¿Vos notas que esta cartera -señala una- tuvo 15 alquileres? Las que alquilan este tipo de accesorios, no se exponen a que se los dañen en cualquier lado", aclara. Alfonzo cuenta que sus clientas -clase media alta- van desde los 22 a los 65 años y se ubican en zonas exclusivas como Puerto Madero y Recoleta, así como en distintos countries.

"¡Los maridos están chochos con mi negocio! -comenta-. Cuando llego con las carteras poco menos me abrazan. Y es que muchos eran los 'encargados' de comprar los bolsos de sus mujeres en sus viajes y hoy se ahorran muchísimo. Estos simples antojos dejan para reinvertir en otras cosas". En nuestro país, Flashy Diva's se convirtió en el secreto mejor guardado de las consumidoras de alta gama. "Me han llamado representantes de modelos para ver si les prestaba bolsos, pero no me interesa -asegura Ana-. Y muchos me preguntan si Moria Casan alquila o si las que se ven en la tele son de ella, pero la verdad es que Moría, Susana Giménez, Araceli González... pueden comprarse las carteras en el exterior, están en la industria de los medios y de la moda, y está bien. Pero una persona que es empresaria no necesita gastarse US$ 15.000 en carteras. Cualquiera sabe que un bolso no es una inversión".

ESTILO LUJOSO. "Me río cuando escucho: "A mí no me gusta ponerme cosas lujosas" ¡¿A quién no le gusta?! Lo que pasa es que hay todo un tema social en relación con el lujo. Está mal visto", declara Ana. "Si vos tenes una Louis Vuitton en la mano, hay gente que piensa: '¡Ay, qué vergüenza destinar esa plata para una cartera'! Pero también podes pensar que el lujo es un arte y que gracias a que existe, hay empleos y una industria que genera millones". La empresaria aclara que si bien al alquilar un objeto preciado podría confundirse con algo vergonzante, nada más lejano. "Los clientes son personas que, se sabe, podrían comprarse las que quisieran, pero eligen usar mejor su dinero". Alfonzo habla del transumo': "Una nueva forma de consumo, utilizada en otros objetos de lujo como autos, yatess y jets, que invita a experimentar sin poseer. Si tenes el dinero para hacerlo, ok, pero el tema es invertirlo en otra cosa, y poder experimenar más con menos gasto. Es tiempo de que la gente se sienta cómoda con nuevas formas de consumo". Alquilar originales, explica Ana, es "una manera de dejar de fomentar cosas negativas como el consumo de copias truchas que fomentan la explotación de niños y la evasión fiscal... Además, hoy en día se está moviendo mucho una conciencia social más responsable, desde el cuidado, en general, hasta no consumir cosas falsas". Alfonzo agrega: "Al llevar una cartera trucha, no la llevas con la misma satisfacción con que llevas una verdadera. Siempre estás con miedo a que alguien se dé cuenta". Así, relata la vez que estaba en el supermercado -con un sobre Prada en mano- parada al lado de otra mujer "que tenía el mismo, pero trucho", acota. "Cuando la abrió, lo hizo a escondidas mientras me miraba. Pobre, habrá pensado: ésta que tiene una original, ¡se va a dar cuenta de que la mía es falsa!".

A Flashy Diva's, los tiempos de crisis no la amedrentan, es más, se vuelven redituables. "Estuve estudiando el tema y la facturación del lujo en el mundo bajó -acepta Alfonzo- Pero la crisis genera este tipo de cosas: que no haya tantas oportunidades de viajar al exterior y de comprar, que la gente no gaste... y para el transumo éste es el momento ideal. A la gente no le deja de gustar este tipo de accesorios porque hay crisis, entonces alquilares la mejor opción", asegura.

Textos: Paula Ikeda - Fotos: Claudia Martínez